Síndrome de alta exposición.

Aunque había oído hablar sobre casos de del Síndrome de Alta Exposición o de la Amapola Alta, no tenía ni idea de que existía como tal, hace muy poco descubrí sobre qué trata, y la respuesta no me dejó indiferente, por eso quise compartirla con vosotros, para poder llamar a las cosas por su nombre.

Se llama síndrome de Alta Exposición o de la Amapola Alta, al odio, malestar o envidia que se genera en las otras personas al ver y reconocer que alguien destaca demasiado en alguna área, no es solo el malestar por el éxito o por el ver brillar a esa persona, sino que deja al descubierto las carencias de los demás. Así lo define el artículo extraído de la web “la mente es maravillosa”:

El síndrome de alta exposición nos habla de que cuando las personas destacan demasiado en algún área generan odio en los demás. Ese odio no se puede llamar envidia como tal. Más bien está relacionado con el hecho de que el éxito de los demás hace que las propias limitaciones se hagan más visibles.

Síndrome de alta exposición: cuando te odian por destacar

En Wikipedia también encontramos información sobre el síndrome de la alta exposición o de la amapola Alta, con referencias que llegan hasta Aristóteles en referencia a su etimología:

El término en inglés proviene del relato de Heródoto en sus Historias (Libro 5, 92f), citado luego por Aristóteles en Política (Libro 1).
Heródoto, Las historias, Libro 5, 92-f:

Él (Periandro) había enviado un heraldo a Trasíbulo de Mileto y le consultó de que forma podía él gobernar mejor y de forma más segura su ciudad. Trasíbulo condujo al hombre enviado por Periandro fuera de la ciudad, y lo llevó a un campo sembrado. Mientras caminaba entre el trigo, preguntando constantemente por qué el mensajero había ido a verlo a él desde Cípselo, iba cortando los brotes más altos de trigo que veía a su paso, y los arrojaba al camino, hasta que hubo destruido la mejor y más rica parte de su sembrado. Luego, regresó a su morada y sin una palabra de consejo, despidió al heraldo. Cuando el heraldo regresó a Cípselo, Periandro estaba ansioso por escuchar el consejo que había traído el heraldo, pero el hombre le explicó que Trasibulo no le había dado ninguno. El heraldo agregó que en realidad lo había enviado a ver a un hombre muy extraño, un loco y destructor de sus posesiones, y le contó a Periandro lo que le había visto hacer a Trasíbulo. Sin embargo, Periandro, comprendió lo acontecido, e interpretó que Trasíbulo le había aconsejado cortar a aquellos ciudadanos que tenían habilidades o influencias fuera de lo común; por lo que comenzó a tratar a sus ciudadanos de una forma desconsiderada y malvada.

https://es.m.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_alta_exposición

Éste vídeo de Marcos Larios, lo explica bastante bien:

Aunque el vídeo, la idea de Aristóteles, la antigua Roma, todo habla sobre un fenómeno social, recuerdo en República Dominicana, en los 12 años del gobierno de Joaquín Balaguer, o los 12 años de oscuridad, como me gusta llamarlo, muchos jóvenes talentos desaparecieron y nunca se supo más, eran amapolas altas dentro de un gobierno semidictatorial, en el cual no se podía tener ideas innovadoras, ni diferentes, ni siquiera cuestionarse otros modelos de gobierno, pongo este como ejemplo, pero todas las dictaduras tienen fosas llenas de amapolas altas.

Pero, en pequeña escala existe? En los colegios, empresas, familias, grupos de amigos, se tiende a cortar al que destaca? Se odia al que tiene habilidades diferentes? Se envidia en silencio al más listo, el más gracioso, el más guapo? Nos hemos sentido limitados, acosados, o desplazados, por destacar en alguna área? Que podemos hacer al respecto?

Aquí dejo unas pautas que pueden ser útiles para combatir el síndrome de la alta exposición o de la amapola más alta:

El antídoto contra la excelencia, de malla de contención para que nadie destaque. Tomar conciencia de si el entorno en el que nos queremos desarrollar profesionalmente presenta un ecosistema de este tipo o está abierto a la innovación y la creatividad es fundamental para evitar las consecuencias negativas de esta conducta. Para ello, el Coach Mark Anderson propone que nos hagamos las siguientes preguntas:

¿Crees que te afecta el síndrome de la amapola más alta en tu situación laboral o personal?
¿De dónde crees que esta tendencia o creencia cultural proviene?
¿Cuánto tiempo hace que reconoces esta situación?
Si proviene de una sola persona, ¿de dónde crees que ha sacado estas ideas?
Si eliminases la presión que produce el síndrome de tu mente, ¿qué es lo peor que te podría pasar? ¿Cuáles son las posibilidades de que pase?
¿Cuánto crees que te impacta en tu vida diaria la adherencia a esta creencia?
Si consideras que es una creencia limitante, ¿qué nueva creencia crees que te ayudaría a impulsarte hacia delante?

También es importante reconocer en nosotros como afectados, y también reconocer o tomar conciencia si es que estamos siendo causantes de este síndrome en otras personas.

Recuerdo las palabras de mi amigo Mike, me dijo que mi hija iba a tener muchos problemas en la escuela, tanto con profesores como con los demás niños, porque destacaba demasiado, en aquel momento no fui consciente de lo que quería decir exactamente, pues para mí un niño inteligente debe ser motivo de alegría y no sinónimo de problema, se debería regar para que crezca más y mejor, y no cortar su tallo para que no sobresalga. Esa precisamente es una de las reflexiones que me gustaría dejar.
¿Qué preferimos, regar flores para que crezcan, o cortar tallos?

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